Título: Hambre, hambre
Autor: Jamal Ouariachi
Traductor: Goedele De Streck
Editorial: Tres hermanas
Páginas: 659

Sinopsis:
La estudiante Aurélie Lindeboom se lleva un susto descomunal cuando detienen a su amante de modo inesperado. Según parece, el gran Alexander Laszlo, célebre cooperante al desarrollo, ha abusado de uno de sus hijos adoptivos etíopes. Aurélie no sale de su asombro. ¿De veras ha compartido su cama durante más de un año con un hombre del que no sabía que presentaba tendencias pedófilas? Diez años más tarde, Aurélie tiene una hija pequeña y trabaja como periodista. Laszlo vuelve a irrumpir en su vida con una propuesta que tendrá unas consecuencias incalculables. [Sinopsis de la contraportada de la edición de Tres hermanas]
Opinión:
Esta novela tiene un estilo difícil de clasificar, se trata de una obra de ficción, pero en algunos momentos puede parecer un ensayo, o incluso una biografía. Algo que no he llegado a conseguir al leer esta obra es disfrutar de la ficción, porque constantemente me daba la sensación de estar leyendo algo que puede ser real. Con esto quiero decir que es una historia bien documentada y aporta muchísimos datos reales que le dan este toque de ensayo al que me refiero, dándole más peso quizá a todos estos datos que no a los personajes, o a las relaciones que mantienen, o incluso a la trama.
Es una novela narrada en varias líneas temporales. Por un lado tenemos la vida de Laszlo como cooperante y el inicio de su proyecto en Etiopía. Por otro lado está la vida de Aurélie como estudiante y participante en un estudio de campo en Etiopía donde conoce a Laszlo, unos cuántos años después que él inicie sus andanzas por el país, el momento en el que inician su relación y todo ese año que pasan juntos. Y la última línea temporal es el presente, en el que Aurélie escribe un libro sobre la vida de Alexander Laszlo tras salir de la cárcel, en la que ha estado 10 años acusado de pedofília.
Esta narración que va migrando de un momento temporal a otro no me ha parecido difícil de seguir. Al empezar un capítulo es fácil situarse y saber sobre qué momento de la historia está hablando.

De Alexander se hace un retrato minucioso y muy extenso de su personalidad, rasgos, ideales y pensamientos consiguiendo que lo conozcas muy bien, a pesar de ello, yo no he conseguido conectar con su personaje, me da la sensación que el autor ha intentado perfilar muy bien la personalidad de Laszlo y conmigo ha conseguido que coja distancia con el personaje. En cambio, Aurélie es la narradora principal de la historia, su personalidad no está tan bien descrita, pero la conocemos más por lo que piensa u opina consiguiendo que empaticemos más con ella que con Laszlo.
La trama de la historia es bastante lenta, da muchas vueltas para contar algo que se puede explicar quizá con menos páginas. El ritmo de la narración es bastante estable a lo largo de casi toda la novela hasta que llegamos casi al final en la que hay un giro que la hace un poco más trepidante. Pero para mi gusto no compensa la extensión de la obra con el final, ya que este no es un gran final de la literatura.
El estilo del autor es bastante particular, en ocasiones encontramos capítulos narrados de manera distinta, o bien porque el narrador en ese momento está ebrio o incluso encontramos algún capítulo escrito con un lenguaje en clave (que por cierto no he sido capaz de descifrar 😂).
En líneas generales no es una obra que haya disfrutado mucho, pero sí que me ha gustado, es muy posible que si no me la hubiera enviado #babelioespanol para su edición de #masacríticaespaña no me hubiera acercado a ella.
A pesar de su extensión, la he leído bastante rápido, el ritmo de la narración, como he comentado, es estable, no tiene bajadas de ritmo, si no que este aumenta hacia el final, algo que creo que es importante destacar si a alguien le intimida lo largo que és.
Gracias a su lectura he aprendido muchas cosas sobre la cooperación internacional, la hambruna que asoló Etiopía entre 1984 y 1985 y otros episodios de la historia que desconocía. Otra cosa que me apetece destacar es la cantidad de referencias literarias que utiliza, habla de otras obras y otros autores y escritores de la literatura y eso es algo que a los lectores siempre nos gusta descubrir en los libros.
Si que es verdad que es un libro que no me atrevo a recomendar a la ligera, creo que es necesario cierto interés en la cooperación internacional para leerlo, a causa de toda la información al respecto que hay en él.
