Título: Expiación

Autor: Ian McEwan

Traductor: Jaime Zulaika

Editorial: Anagrama (Colección Compactos)

Páginas: 435

Sinopsis

En la gran casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Talllis, un importante funcionario, está, como casi siempre, en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, desesperada por ser adulta y ya herida por la literatura, ha escrito una obra de teatro para agasajar a su hermano Leon, que ha terminado sus exámenes en la universidad y hoy vuelve a casa con un amigo. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado hace unos días de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho, en cambio, es Robbie Turner, el brillante hijo de la criada de los Tallis y protegido de la familia, que paga sus estudios.

Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse con apacible elegancia. Pero si el lector ha aguzado el oído ya habrá percibido unas sutiles notas disonantes, y comienza a esperar el instante en que el gusano que habita en la deliciosa manzana asome la cabeza. 

(Sinopsis de la contraportada de Anagrama Editorial)

Opinión

Ir a ciegas con una historia es una de las cosas que más me gusta, y como no soy muy cinéfila, esto es algo que me pasa a menudo. Con Expiación me ha vuelto a pasar, no sabía nada de la trama y el factor sorpresa ha hecho que me encante y se convierta en un nuevo ‘all-time favorite’. 

La novela tiene una estructura con tres partes diferenciadas. En la primera parte, seguimos la acción durante un único día, ese caluroso día de verano de 1935, en el que vamos a conocer a los personajes, sus relaciones y gran parte de la trama, sobre la que girarán las otras dos partes restantes. En la segunda parte, seguimos a uno de los protagonistas en el campo de batalla durante la Segunda Guerra Mundial. Y la tercera y última parte nos la cuenta Briony durante sus prácticas como enfermera en un hospital de guerra.

Esta primera parte, en la que seguimos una acción durante un único día y vamos viendo cómo se desarrollan los acontecimientos a través de narradores distintos que te explican el mismo hecho desde perspectivas distintas me ha parecido genial, una idea que me ha recordado un poco a La señora Dalloway de Virginia Woolf en ese sentido, aunque con sus diferencias. La capacidad del autor de ponerse en la piel de distintos personajes y explicarnos lo mismo con visiones, apreciaciones, pensamientos y sentimientos distintos es digna de mención y, bajo mi punto de vista, uno de los detalles más importantes a destacar de esta historia. Vamos a ir viendo cómo se va liando la trama hasta el punto que en algún momento quieres meterte dentro de la historia para gritarles a los personajes que hablen entre ellos y se entiendan de una vez. He disfrutado mucho de toda la obra en general, pero de esta parte especialmente.

La segunda parte, es la que he disfrutado menos, en general el contenido bélico no suele ser algo con lo que yo disfrute, pero según como está contado puede gustarme más o menos. En este caso no es que se me haya hecho tedioso, de hecho pienso que está muy bien narrado, pero las otras dos partes han eclipsado por completo a esta. 

La tercera y última parte seguimos a Briony, la hermana menor de la familia Tallis, en sus prácticas como enfermera en un hospital de campaña durante la Segunda Guerra Mundial. Seguimos sus vivencias de enfermera novata en una situación límite y estresante, sin olvidar la trama principal de la historia y todas las cavilaciones y pensamientos de Briony respecto a lo que pasó aquel caluroso día de verano de 1935, un día que aún la atormenta y la persigue en su día a día. Esta parte me ha encantado, tanto los pasajes relacionados con la enfermería con los que me he sentido muy identificada, ya que compartimos profesión, como las deliberaciones y dudas de Briony, me ha parecido magistral.

En definitiva, una novela que me ha encantado. Pienso que tiene elementos que pueden gustar a cualquier lector y me atrevería a recomendarla a cualquier persona que tenga una mínima curiosidad por ella, porque seguro que no deja indiferente. Seguiré descubriendo al autor próximamente.