Ficha técnica:

Título: Cranford

Autora: Elizabeth Gaskell

Traductora: María Faidella

Editorial: Alba (colección Minus)

Páginas: 290

Elizabeth Gaskell es una escritora de la época victoriana, que durante mucho tiempo fue conocida por su biografía sobre Charlotte Brontë (‘La vida de Charlotte Brontë’), pero gracias a la diosa que sus novelas nos han ido llegando, porque es una autora que retrata la sociedad de su época de forma muy veraz, con historias muy cercanas y con críticas mordaces con un ligero toque de humor. 

Cranford fue publicada por entregas entre 1851 y 1853 y retrata la vida de provincias de un grupo de señoras que viven en dicho pueblo y todos aquellos acontecimientos que van acaeciendo en sus apacibles vidas. La autora era amiga de Charles Dickens y él la animó a escribir y publicó la novela por entregas en su revista. 

La autora se basó en el paisaje, la ambientación y los personajes que vivían en el pueblecito en el que pasó su infancia, Knutsford. A través de la emblemática figura de unas hermanas solteronas, asistimos a los pequeños y grandes acontecimientos de la pequeña comunidad: la llegada de un apuesto capitán viudo y sus dos hijas, las cartas que se reciben de ultramar, las estrecheces económicas de las mujeres de buena sociedad, los compromisos matrimoniales y las muertes.

Nuestra narradora es la señorita Smith, nombre que conocemos casi al final de la historia, Mary Smith visita frecuentemente a las hermanas Jenkyns, solteronas que viven y controlan a la sociedad de Cranford, y a través de las cuales vamos conociendo a los demás personajes, en su mayoría mujeres (en el caso de que aparezca algún hombre es porque tiene algún objetivo en el pueblo, como ser el médico del mismo). Una historia en la que casi no pasa nada, es casi más importante la ambientación y los personajes creados por Gaskell que cualquier otra cosa.

Una historia catalogada como feminista en muchas ocasiones, aunque a mí me cuesta catalogar obras de esta época como tal, ya que la sociedad era poco o nada favorecedora en este sentido, y muchas veces queremos ver comportamientos feministas en novelas escritas en épocas en las que sus escritoras tenían que firmar con seudónimo para poder publicar, que ni ellas mismas se planteaban si esto o aquello era feminista. Yo no me atrevo a decir si esta obra es feminista o no, lo que si que he visto es sororidad entre las habitantes de este pueblo, cuando montan todo un entramado secreto para ayudar a la señorita Matty con sus problemas económicos o cuando Martha, la criada de la señorita Matty, hace todo lo humanamente posible para no dejar en la calle a su señora y amiga.

Una novela que me ha hecho reír y enternecer a partes iguales, una lectura que pensaba que sería más sencilla de leer pero requiere cierta atención para no perderte en las triquiñuelas de las señoras de Cranford, muy recomendada como puerta de entrada si no conocéis a la autora y si la conocéis, seguro que éste ya lo tenéis en el punto de mira.